Muchos de nosotros creemos que la prosperidad proviene de los ascensos o el crecimiento económico y que el mismo se materializa exclusivamente a través de la educación. Es decir,  la consciencia de la prosperidad la ponernos mayormente en el número de maestrías, diplomados y capacitaciones que si bien aumentan nuestro conocimiento académico, no es suficiente para lograr la prosperidad, ni siquiera la económica.

Un ejemplo de esto puedes verlo bien fácil. ¿A quién despiden de un empleo porque psychology-essays.com se ha graduado en una importante universidad, tiene altas calificaciones y muchas recomendaciones? Generalmente las razones del despido poco tiene que ver con la sobre calificación o la insuficiencia académica pero si por motivos de poca habilidad emocional en sus capacidades de comunicación asertiva.  Encontramos mayormente razones de peso emocional. Gente que no sabe manejar conflictos, que no se comunica bien con sus empleados, no tiene capacidad de liderazgo o simplemente no sabe gestionar sus emociones, dejándose dominar por ellas.

Está claro que estas capacidades no se adquieren en una universidad, pero está demostrado que esas habilidades pueden aprenderse. Sin embargo nos asaltan  los prejuicios: “eso de inteligencia emocional es para gente que no sabe qué hacer con su dinero”.  Sin embargo les aseguro que:

“Tu prosperidad crecerá en la medida que crezcas como persona”

  • Eres el activo más importante que tienes. Es muy importante que comiences por actualizarte y ajustarte a los cambios, o dicho de otra manera comiences por invertir en ti.
  • La inversión desde el punto de vista académico es un paso. Lo que hiciste en la universidad hace algún tiempo, hoy probablemente está obsoleto o se está haciendo de otra manera más fácil gracias a la tecnología. Haz un inventario de las habilidades que deseas adquirir e inscríbete en talleres cortos, cursos on line, diplomados y otros que sirvan para darle un giro distinto a tu vida profesional. Aprende un idioma si es necesario. Eso de que “loro viejo no aprende a hablar” quedó en el pasado con el descubrimiento de la neuroplasticidad o la capacidad que tiene el cerebro de crear nuevas conexiones cerebrales.
  • Invierte en tu salud. Deja de pensar que el gimnasio es caro, que no tienes tiempo o que caminar es peligroso. Tener buena salud es fundamental para el logro de cualquier objetivo de cualquier índole. Eres tu cuerpo. Lo utilizas todo el tiempo. Si eres capaz de darle a tu vehículo un buen mantenimiento, ¿por qué no haces lo mismo con tu cuerpo y te chequeas periódicamente? Ejercitarte hoy en día es fácil ya que hay parques con gimnasio, donde puedes caminar, montar bicicleta, bailar y otras formas de ejercicio. Por otro lado, lo menos costoso en una dieta balanceada (vegetales, huevos, frutas),  todavía está al alcance de la mayoría de nosotros.
  • Invierte en mejorar tus habilidades interpersonales. No solo en tu trabajo, también tu vida personal debe estar en armonía y requiere flexibilidad. Puedes beneficiarte de estudiar cómo funcionan las personas y las relaciones entre ellas. Hay libros y cursos gratuitos on line que te ayudaran a mejorar tu forma de comunicar. Lee algo nuevo todos los días y tendrás tema de conversación con casi cualquier persona a tu alrededor.
  • Invierte en mejorar tu entorno. Lo que te rodea es un reflejo de tu personalidad y habla de ti. ¿Cómo está tu escritorio? ¿Cómo está el interior de tu vehículo, tu habitación? Cuando una persona está en un ambiente agradable piensa y trabaja mejor. Nadie lo puede hacer por ti. Pon a tu alrededor cosas que te inspiren.
  • Invierte en las cosas que te gusta hacer.  Pinta, baila, crea. No esperes diciendo que lo harás dentro de un año o que no tienes tiempo. La prosperidad es lo que ocurre día a día. Como te sientes cada día con lo que estás haciendo y cómo puedes disfrutar tanto de las novedades como de la cotidianidad.
  • Lo mejor de invertir en uno mismo es que los beneficios son permanentes y pagan sus dividendos. Cualquier cosa que compres se convertirá en un gasto. Mientras que la inversión en ti crecerá exponencialmente, ya que con un cambio, vendrá otro y otros. Tu familia será la primera beneficiada.

Desde hoy, comienza sacar tiempo para ti. El tiempo pasa inevitablemente. Las personas se arrepienten más de lo que no hicieron que de lo que hicieron. Te pregunto,

¿Estás invirtiendo lo suficiente en ti mismo?

¿Estás invirtiendo o malgastando tu tiempo?

¿Qué cosas deberías hacer y no estás haciendo?

 

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