Si estás leyendo este post probablemente seas de las personas que han comenzado a perder la fe en la elaboración de metas de fin de año  invadida por la impresión de  estar “estancadas”.  Quizás hasta tengas en tu película mental una larga lista de justificaciones para explicar porqué no pudiste crear cambios o no hiciste al respecto. Y es sencillo:  Es más fácil buscar excusas que soluciones.

Si te ves reflejado(a) en ese sentimiento de vacío e inmovilidad es hora de que te cuestiones si tu lista se basa en meros deseos.

Muchos piensan que con hacer un cartel de visualización y esforzarse en leer El Secreto, es suficiente para el logro de cualquier objetivo. Los deseos deben traducirse como un propósito inicial, un trampolín desde el cual, el soñador, debe lanzarse.

Una de las principales razones por las que las personas no logran sus deseos es porque no se las han planteado como metas. Las metas requieren el esfuerzo de una planificación organizada y una automotivación perseverante.  La elaboración de metas es muy importante para su materialización.

Hay muchas estrategias y metodología para la elaboración de metas. Mi recomendación es que escojas una que te sea atractiva y saques tiempo para escribirlas, describirlas e imaginarte cómo serías o en qué te convertirías cuando las hayas alcanzado.

Por lo tanto,  es posible lograr sus sueños en el 2017 con pasos sencillos:

1. Convierte tus deseos en metas tangibles. Es importante crear el objetivo -donde el deseo comienza a tener características sensoriales- y luego elaboras las metas: para cuando, con quien, cómo lo vas a hacer, que estrategias vas a emplear.

2. Plantéate si esa meta está en consonancia con tu plan de vida. Evaluar que estarás dispuesto a sacrificar para su logro: tiempo, inversión académica, cambio de hábitos.

3. Cuestiónate cuales creencias te han impedido lograr tus metas en el pasado o si realmente crees en el cambio. A veces deseamos rebajar pero sostenemos creencias que nos lo impiden, por ejemplo: “en mi familia somos todos gordos”. El subconsciente no tiene mucho sentido del humor y no desea que te alejes del “clan familiar”. Inconscientemente permanecer gordito (a), te hace ser parte de la familia.

4. Haz una lista de los recursos (internos y externos) que posees. Reconoce las veces que tuviste éxito en el pasado y las estrategias que empleaste para lograrlo. Los recursos están al alcance de la mano, pero no son visibles cuando no se sabe lo que se busca.

5. Pon cada cédula de tu cuerpo en lograr que tus metas se hagan realidad. Ningún plan trabajará si tú no lo haces. El éxito no es una escalera vertical. Lleva tropiezos de los cuales sacarás los mejores aprendizajes.

Todo aquello que la mente humana puede concebir y creer puede alcanzarse

Si es posible para otros, es posible para ti!

Recent Posts

Leave a Comment